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Notícias diretamente do Egito

Notícias diretamente do Egito (em castelhano)

Um dos Autores das Edições Loyola, onde trabalho, é Frei Patrícia Sciadin, atual Superior dos Carmelitas no Cairo. Asssim recebemos notícias como as que agora repasso a vocês,

R. Paiva, SJ

Egipto, 18 de Agosto de 2012

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” Mt 18, 20

HERMANAS MISIONERAS DE SANTA TERESITA

Muy queridas Hermanas:
Sabemos que ustedes se preguntan cuál es la situación nuestra en medio de este sangriento y casi interminable conflicto egipcio.
Primero que todo, queremos agradecerles a todas las comunidades y hermanas en particular, que han llamado, han escrito o de alguna manera han buscado información sobre nosotras.
Gracias a Dios, tanto la comunidad de EL Cairo, como las de Alejandria, nos encontramos bien, y hasta ahora no nos han afectado físicamente los terribles ataques y contra ataques que ustedes sin duda han visto en la TV. Sin embargo, tenemos el corazón en pedazos constatando la triste situación que vive el pueblo en donde trabajamos y al que servimos hace ya muchos años.
Decimos hasta ahora, porque en este momento nadie está seguro, y mucho menos los cristianos, pues la participación activa que tuvieron en la caída del ex presidente Mursi, nos ha puesto a todos en la mira de sus partidarios. Incluso el Papa de los Ortodoxos, Tahadros, que participó en la reunión previa al derrocamiento, y habló en la misma, ahora tiene que estar escondido.
Como han oído, muchas Iglesias: latinas y coptas católicas, pero sobre todo Iglesias copto ortodoxas han sido quemadas y destruidas. Algunos cristianos también han pagado con su vida por el simple hecho de ser cristianos.
Hay que saber que los cristianos aquí se identifican fácilmente; con una pequeña cruz tatuada que en su cuerpo, generalmente en el puño, y por su carta de identidad que tiene el No. 2, pues el No.1 corresponde a los musulmanes. Esto equivale a decir, que los cristianos son ciudadanos de segunda clase. De manera para identificarlo no es sino mirarles el brazo o pedirles el documento de identidad.
Nuestra nostalgia y nuestro miedo, no son solo porque somos cristianas o extranjeras, sino por todos los que son el blanco del bando contrario, ya sea pro Mursi, como contra Mursi, ya sea cristiano como musulmán. Son nuestros hermanos, son hijos de Dios, e incluso aquellos que se ofrecen como “mártires” y se hacen violentar, en nombre de Dios o de la causa que persiguen, nos dan pena.
Las hermanas en el Cairo, viven en un barrio mayoritariamente cristiano, llamado Shoubra, en el mismo lugar donde viven los padres Carmelitas. Una pequeña zona cerrada en donde se encuentra la Basílica de Sta. Teresita, el Hospital del mismo nombre y las casas de ellos.
Los padres como las Hermanas, diríamos que están bastante acompañadas, pero en cambio, tienen en la misma zona, a la entrada, un comando de policía, que en este momento son el blanco del pro-Mursi.
En estos últimos incidentes, han llevado presos muchos de los hermanos musulmanes, lo que significa que el peligro aumenta.
Las hermanas de Alejandria, vivimos en el mismo lote donde funciona el Kínder, a mano derecha tenemos el Hospital Sta. Teresita. El barrio se llama Ras El Soda, un barrio casi totalmente musulmán. Hasta ahora nos hemos sentido seguras, a pesar de que nuestros vecinos son todos musulmanes, (dicen los que los conocen que casi todos son gentes venidas de Libia o descendientes de los mismos) quienes nos han respetado y protegido.
Exceptuando una noche, de grande algarabía, en donde hubo dos muertos, al frente de nuestra casa, por cuestiones políticas, aquí no se escucha ni se siente nada. Todo está en calma, la gente se ve tranquila; y aunque esta vez no nos han repetido, lo que en la Revolución del 25 de enero de 2011: “no se preocupen, a ustedes las protegemos nosotras”, en la práctica nos sentimos protegidas.
Como ven, el peligro es inminente, por lo que está pasando con otras personas; lo que las ha pasado a otros, le puede pasar a cualquiera aquí, independientemente de que sea musulmán o cristiano.
Qué hacer?… salir corriendo?…y para dónde corren los demás habitantes que no tienen sino unos pocos metros donde moverse, algunos en los pisos 10, 12 o 14. (Las embajadas nos han ofrecido su ayuda y han dado las recomendaciones pertinentes). Procuramos ser prudentes y no provocar, por eso nos mantenemos en casa y no tomamos partido por nadie, ni con nadie.
Frente a esta realidad, y conscientes de que humanamente no podemos hacer nada para evitarlo, ni siquiera para ayudar a calmar el dolor a los heridos o consolar a los dolientes, nos hemos propuesto las dos comunidades, rezar el ROSARIO PERPETUO, que procuramos no interrumpirlo, pidiendo la paz y la reconciliación de Egipto. Es todo lo que podemos hacer y lo más importante, también.
Por eso queremos invitar a todas las que quieran y puedan unirse a nosotras para perpetuar el rezo del Sto. Rosario, lo comiencen cuanto antes. Estamos seguros de los efectos positivos de esta oración. María, que llegó a tierra egipcia, buscando la protección de su hijo Jesús de las manos de Herodes, será nuestra mejor Intercesora.
A continuación les incluimos una noticia, que apareció en Yohoo, sobre la situación de las religiosas Franciscanas, de eso se ha hablado mucho aquí, pero no como la describe esta agencia de noticias. No sabemos qué tanta credibilidad tenga, pero lo que si es cierto, que los diarios y noticieros del exterior ofrecen noticias más ampliadas que las que podemos escuchar aquí, pues si no es por comentarios callejeros, los noticiero tratan de minimizarlas.
Un abrazo para todas,
Hermanas:
Cruz Elena Arango, Gabriela Vanegas Gladys Gutiérrez y Belia Pontón Vargas Misioneras Teresitas

Egipto: islamistas atacan iglesias cristianas
EL CAIRO, Egipto (AP) — Después de incendiar una escuela franciscana, los islamistas obligaron a tres monjas a caminar por las calles como si fueran “prisioneras de guerra”, antes de que una mujer musulmana les ofreciera refugio. Otras dos mujeres que trabajaban en la escuela fueron acosadas sexualmente mientras trataban de abrirse paso entre la turba.
En los cuatro días transcurridos desde que las fuerzas de seguridad desalojaron dos campamentos de partidarios del derrocado presidente egipcio Mohamed Morsi, los islamistas han atacado decenas de iglesias coptas, además de viviendas y negocios de la minoría cristiana. La campaña de intimidación parece ser una advertencia a los cristianos de fuera de El Cairo de que se alejen del activismo político.
Los cristianos han sufrido desde hace mucho discriminación y violencia a mano de la mayoría musulmana de Egipto, donde son sólo el 10% de los 90 millones de habitantes. Las agresiones aumentaron después que los islamistas llegaron al poder a raíz de la Primavera Arabe de 2011, que derrocó a Hosni Mubarak, lo que alentó a los extremistas. Pero los cristianos han sido objeto de agresiones también desde que el presidente Mohamed Morsi fue derrocado el 3 de julio, lo que provocó una ola de violencia entre los islamistas, liderados por la Hermandad Musulmana, el partido de Morsi.

Casi 40 iglesias han sido saqueadas e incendiadas, mientras que otras 23 han sido atacadas y sufrido fuertes daños desde el miércoles, cuando surgió el caos después que el gobierno interino, apoyado por los militares, decidió despejar dos campamentos llenos de manifestantes que pedían el regreso de Morsi al poder, enfrentamientos en los que murieron numerosos manifestantes y que a su vez provocaron combates mortales en todo el país.
La comunidad cristiana de Egipto, una de las más antiguas del mundo, por lo general ha mantenido un bajo perfil, pero su activismo político ha aumentado desde que Mubarak fue derrocado y los cristianos trataron de conseguir un mejor trato.
Muchos partidarios de Morsi dicen que los cristianos tuvieron un papel desproporcionadamente grande en los días de las manifestaciones masivas, en que millones exigieron que renunciara, antes del golpe.
A pesar de la violencia, la Iglesia copta de Egipto renovó su compromiso el viernes con el nuevo orden político, al expresar en un comunicado que apoyaba al ejército y a la policía en la lucha contra “los grupos armados violentos y el terrorismo”.
Mientras los cristianos han resistido los ataques de los extremistas, se han acercado a los musulmanes moderados en algunas partes, en una inusual muestra de solidaridad.
Cientos de miembros de ambas comunidades se congregaron en dos monasterios en la provincia de Bani Suef, al sur de El Cairo, para evitar los ataques esperados de manera inminente el sábado, dijo el activista local Girgis Waheeb. Los activistas reportaron ejemplos similares en regiones al sur de la capital, pero no lo suficiente para ofrecer una protección efectiva a iglesias y monasterios.
Waheeb, otros activistas y víctimas en la ola más reciente de ataques culpan tanto a la policía como a los islamistas extremistas de lo sucedido. Los ataques, dijeron, coincidieron con agresiones contra estaciones de policía en provincias como Bani Suef y Minya, lo que hizo que la mayoría de las fuerzas del gobierno se centraran en defender las estaciones, en vez de ir al rescate de los cristianos.
Los ataques son un recordatorio de que los islamistas, aunque están a la defensiva en El Cairo, mantienen influencia y la capacidad de desatar la violencia en zonas que controlan en las provincias y donde los cristianos son una gran minoría.
Gamaa Islamiya, el grupo extremista que tiene una influencia considerable en las provincias al sur de El Cairo, negó tener ninguna relación con los ataques. Por su parte, la Hermandad Musulmana, que la liderado las desafiantes protestas contra el derrocamiento de Morsi, ha condenado los ataques, dijo el portavoz Mourad Ali.
La hermana Manal es la directora de la escuela franciscana en Bani Suef. Estaba desayunando con dos monjas que estaban de visita cuando se conoció la noticia del despeje de los dos campamentos por la policía, con un saldo de cientos de muertos. En un ataque duró unas seis horas, ella, las hermanas Abeer, Demiana y un puñado de empleados de la escuela vieron a una turba entrar a la escuela, saquear la instalación, derribar la cruz de la entrada y reemplazarla por una bandera negra parecida a la de al-Qaida.
Para cuando los islamistas les ordenaron que salieran, las llamas afectaban todo el edificio de 115 años, la instalación principal y dos adiciones recientes.
“Somos monjas. Dependemos de Dios y los ángeles para que nos protejan”, dijo la hermana Manal, de 47 años. “Al final, nos pasearon como prisioneros de guerra y nos dijeron todo tipo de abusos, sin decirnos a dónde nos llevaban”, dijo.

http://es-us.noticias.yahoo.com/egipto-islamistas-atacan-iglesias-cristianas-011120115.html